Asambleas
Las asambleas son una de las estrategias socioemocionales que abarca todas las áreas de competencia de ©CASEL (opens in a new tab).
Se realizan semanalmente.
Para llevar a cabo una asamblea tanto el alumnado como el profesorado asistente, forman un círculo con sus sillas de manera que todos puedan verse.
Cada persona debe llevar una pequeña libreta o un folio y algo para escribir. Esto se usará en toda la asamblea para tomar notas de lo que se nos va ocurriendo cuando no es nuestro turno, y no queremos olvidar para luego compartir con el resto.
El primer paso de la asamblea es una pequeña relajación dirigida por un miembro del profesorado asistente, en la que se trabaja la respiración, la postura, las molestias que se puedan estar sintiendo en ese momento, etc. Para acabar escuchando cada persona en su interior y reconociendo cómo se siente en ese preciso momento.
Tras esta breve relajación, cada persona comparte con el resto la emoción que siente entonces, considerando que hay que nombrar una emoción, no se puede decir algo físico o simplemente bien o mal, además, cuando alguien habla de cómo se siente el resto no pueden opinar al respecto ya que son cosas personales.
En esta parte cabe resaltar que es importante aprender a reconocer lo que estamos sintiendo en el momento presente, ya que eso nos va a permitir gestionarlo de manera adecuada. Las emociones, aunque nos pueden hacer sentir muy bien o muy mal, no son de por sí, malas o buenas, todas son humanas y lo que las hace malas o buenas es la forma en que reaccionamos cuando las sentimos.
Som Divers@s
Detalles extra sobre cómo se aplica CoDAvant en el caso particular del proyecto original
Nosotros utilizamos el Emocionario (opens in a new tab), un libro que describe las emociones de manera escueta y sencilla y muestra una imagen muy elocuente de cada una de ellas.
Este libro lo usamos de vez en cuando para introducir emociones que el alumnado no sabe interpretar o no conoce bien.
Cuando se hace esta primera ronda, cada persona es libre de compartir con el resto la causa de esta emoción pero, conforme avanza el curso se intenta crear el clima adecuado para que esto se produzca.
En la segunda ronda cada persona comparte con el resto qué es lo menos positivo y lo más de lo que ha vivido y trabajado en clase desde la última asamblea. Aquí sí que puede intervenir el resto del círculo para contestar, argumentar u opinar sobre lo que la persona que tiene el turno ha indicado. Estas intervenciones se realizarán en el orden en el que se hayan solicitado levantando la mano previamente (una persona del grupo se encargará de tomar nota de los turnos e ir dando la palabra).
Por último, se deja un turno abierto de palabra para tratar en gran grupo temas y/o problemas que puedan ser importantes para toda o gran parte de la clase o dar información relevante para el grupo.